con parche en el ojo
2, 23 de 2006-08-23 de 2006
-o cómo ser aprendíz de pirata...-
Era un verano como otro cualquiera, en los que el aburrimiento no enseñaba ni la patita por debajo de la puerta. Era un gran hermano familiar: primos, tíos, abuelos, las gallinas, los perros, las huertas, la piscina, las excursiones, los concursos, la playa, las guaridas, el rescate de los gatos, las bicis, las avispas,...
El tiempo. Esconder los relojes. En estos veranos aprendí a ser atemporal. Los maestros, mis padres y mis tios. En el campo de mi abuelo, los relojes sobraban. Un mes en el que el tiempo se paraba realmente y en el que sentías que el verano era verano de verdad.
-Niños, que nos vamos de excursión a la duna.
Renault 5 amarillo chillón, 7 niños de vacaciones, un tipo amante de las buenas letras. En la radio, Física y Química. Mi primer encuentro, cara a cara, con El Pirata Cojo. Desde entonces, un himno.

Anoche, me regalaron un concierto de Sabina, y aunque estaba en la mejor compañía, me acordé de vosotros.
Era un verano como otro cualquiera, en los que el aburrimiento no enseñaba ni la patita por debajo de la puerta. Era un gran hermano familiar: primos, tíos, abuelos, las gallinas, los perros, las huertas, la piscina, las excursiones, los concursos, la playa, las guaridas, el rescate de los gatos, las bicis, las avispas,...
El tiempo. Esconder los relojes. En estos veranos aprendí a ser atemporal. Los maestros, mis padres y mis tios. En el campo de mi abuelo, los relojes sobraban. Un mes en el que el tiempo se paraba realmente y en el que sentías que el verano era verano de verdad.
-Niños, que nos vamos de excursión a la duna.
Renault 5 amarillo chillón, 7 niños de vacaciones, un tipo amante de las buenas letras. En la radio, Física y Química. Mi primer encuentro, cara a cara, con El Pirata Cojo. Desde entonces, un himno.

Anoche, me regalaron un concierto de Sabina, y aunque estaba en la mejor compañía, me acordé de vosotros.
Reconozco que soy sensible y lo sabes, pero has hecho que recuerde momentos maravillosos, momentos que nunca, nunca podré olvidar, momentos de mi infancia inolvidables.
Has conseguido que se me escape una lagrima.
Sabina maestro!