el cielo está encapotado...
5, 03 de 2006-03-03 de 2006
...o cómo desencapotarlo, como el buen desencapotador...
bambú fue el primer organismo vivo que habitó mi habitación erásmica. Comprado en Ikea junto con su jarroncito transparente, día tras día veía como le crecían las hojitas y lo alimentaba con media pastillita de ibuprofeno -que me dijeron que era bueno-.
La ventana de mi habitación del monte es como una gran pantalla de cine, de fondo un pequeño bosque. Se cierra al vacío. El mes que estuve de vacaciones de navidad en España, ventana cerrada al vacío y persiana bajada. Cero ventilación.
En Lyon hace mucho frío, estamos cerquita de Los Alpes. En mi habitación del monte, sin necesidad de calefacción, hay un extraño clima tropical.
Navidades. Cerrado al vacío. Cero ventilación. Un mes fuera de la habitación del monte. Bambú no viaja conmigo. Le dejo agua y su medicación.

Bambú ha pasado a mejor vida. Me resisto a desprenderme de su cuerpo sequito. Bambú entró conmigo y saldrá conmigo de la habitación el monte.
Hoy sigue siendo invierno en Lyon y el cielo sigue gris -como casi todos los días-; pero hoy he decidido que la primavera llegaba a mi habitación del monte antes de tiempo:

El monte lionés parece otro... además los leones del monte bailan debajo de mi ventana. Parecen felices...
bambú fue el primer organismo vivo que habitó mi habitación erásmica. Comprado en Ikea junto con su jarroncito transparente, día tras día veía como le crecían las hojitas y lo alimentaba con media pastillita de ibuprofeno -que me dijeron que era bueno-.
La ventana de mi habitación del monte es como una gran pantalla de cine, de fondo un pequeño bosque. Se cierra al vacío. El mes que estuve de vacaciones de navidad en España, ventana cerrada al vacío y persiana bajada. Cero ventilación.
En Lyon hace mucho frío, estamos cerquita de Los Alpes. En mi habitación del monte, sin necesidad de calefacción, hay un extraño clima tropical.
Navidades. Cerrado al vacío. Cero ventilación. Un mes fuera de la habitación del monte. Bambú no viaja conmigo. Le dejo agua y su medicación.

Bambú ha pasado a mejor vida. Me resisto a desprenderme de su cuerpo sequito. Bambú entró conmigo y saldrá conmigo de la habitación el monte.
Hoy sigue siendo invierno en Lyon y el cielo sigue gris -como casi todos los días-; pero hoy he decidido que la primavera llegaba a mi habitación del monte antes de tiempo:

El monte lionés parece otro... además los leones del monte bailan debajo de mi ventana. Parecen felices...
Lyon florece...