el ombligo de la luna
3, 11 de 2005-07-11 de 2005
trata de dar respuestas a la "actitud" actual de la juventud, para ello, intenta ir a la raíz del asunto en cuestión ¿son los jóvenes felices? En este programa de rne algunos han hablado con conocimiento de causa y otros se han olvidado que en un pasado fueron jóvenes...
Descanso. Y dios hizo el mundo en seis dias y al séptimo descansó. Domingo. Hoy he levitado señores, os lo aseguro, he sido un fantasma, he recorrido casi todos los lugares de la casa arrastrando el periódico y he probado a leer en todas y cada una de las esquinitas que tenían un poco de luz natural. Un delicioso placer que viviré única y exclusivamente los domingos. El día del señor. Desde hoy, MI día. Y trabajé durante seis largos e intensos días y el séptimo me lo tiré a la bartola. No es para menos.
¿Son los jóvenes felices? Hoy mismo, después de hablar con varios colegas por el messenger sobre las vacaciones y las no.vaciones, me he planteado esto mismo. He mirado hacia atrás en el tiempo, en concreto, he retrocedido dos semanas en mi tiempo y en el de muchos de estos y otros colegas y he personalizado la pregunta. ¿Somos felices? Ups!. No llegué a ninguna conclusión entonces.
Sin embargo, cuando volvía en el coche de cenar fuera, sonaba en la radio el Ne me quittez pas de Jacques Brel y desplegué mis orejas. Una cálida voz decía en un primer plano "El ombligo de la Luna" mientras que la canción sonaba al fondo. Y de nuevo la pregunta ¿son felices los jóvenes? Sonó La Cabra Mecánica, Felicidad. Y un catedrático de Deusto comenzó su análisis virulento sobre los jóvenes y la felicidad. Ha conseguido captar mi atención [aunque era bastante complicado con mi padre comentándole a mi madre lo cara que había salido la cena] aún asi, pegué la oreja al altavoz cuando el tipo intentó definir y diferenciar la adolescencia de la juventud.
Decia el susodicho que el adolescente es aquella persona que vive en el nicho familiar, de forma acomodada sin tener que hacerle frente a responsabilidades mil, como pueden ser el trabajo, el dinero, la pareja, es quien ocupa su tiempo en sí mismo porque no tiene otras cosas en que ocuparlo. Por el contrario, el joven es aquel que se plantea la vida con responsabilidad, el que va en busca de la madurez, del trabajo -el que va en busca de problemas, vaya- el que asume el sacrificio... Sinceramente, me ha parecido un burda distinción, simplista pues, la argumentación del señor catedrático, ya que sobre éstos se sustentaría su respuesta a la cuestión formulada y no contestada, claro.
Se dice que existe una psicología barata pero también una sociología a saldo. "Los jóvenes de ahora dicen que son felices, pero si excarvas y les preguntas sobre la imagen de ellos mismos se pintan como personas consumistas, egoístas, sin valores, patatín y y patatán, eso no es ser feliz", será jodio el tipo. La conductora del programa lo cortó y le dijo que dejara de dar este tipo de argumentaciones porque tendría q replantearse toda su feliz/in.feliz vida.
Para olvidarme del mundo y creerme feliz, como decía el tipo de Deusto, no escuches El ombligo de la Luna, al menos cuando invitan a sociólogos de este tipo, inyéctate utopía con La ciudad invisible de radio3 de lunes a viernes a las 19.00 y serás feliz.
Te creeras el ombiglo de la luna y del mundo.
see you soon
Descanso. Y dios hizo el mundo en seis dias y al séptimo descansó. Domingo. Hoy he levitado señores, os lo aseguro, he sido un fantasma, he recorrido casi todos los lugares de la casa arrastrando el periódico y he probado a leer en todas y cada una de las esquinitas que tenían un poco de luz natural. Un delicioso placer que viviré única y exclusivamente los domingos. El día del señor. Desde hoy, MI día. Y trabajé durante seis largos e intensos días y el séptimo me lo tiré a la bartola. No es para menos.
¿Son los jóvenes felices? Hoy mismo, después de hablar con varios colegas por el messenger sobre las vacaciones y las no.vaciones, me he planteado esto mismo. He mirado hacia atrás en el tiempo, en concreto, he retrocedido dos semanas en mi tiempo y en el de muchos de estos y otros colegas y he personalizado la pregunta. ¿Somos felices? Ups!. No llegué a ninguna conclusión entonces.
Sin embargo, cuando volvía en el coche de cenar fuera, sonaba en la radio el Ne me quittez pas de Jacques Brel y desplegué mis orejas. Una cálida voz decía en un primer plano "El ombligo de la Luna" mientras que la canción sonaba al fondo. Y de nuevo la pregunta ¿son felices los jóvenes? Sonó La Cabra Mecánica, Felicidad. Y un catedrático de Deusto comenzó su análisis virulento sobre los jóvenes y la felicidad. Ha conseguido captar mi atención [aunque era bastante complicado con mi padre comentándole a mi madre lo cara que había salido la cena] aún asi, pegué la oreja al altavoz cuando el tipo intentó definir y diferenciar la adolescencia de la juventud.
Decia el susodicho que el adolescente es aquella persona que vive en el nicho familiar, de forma acomodada sin tener que hacerle frente a responsabilidades mil, como pueden ser el trabajo, el dinero, la pareja, es quien ocupa su tiempo en sí mismo porque no tiene otras cosas en que ocuparlo. Por el contrario, el joven es aquel que se plantea la vida con responsabilidad, el que va en busca de la madurez, del trabajo -el que va en busca de problemas, vaya- el que asume el sacrificio... Sinceramente, me ha parecido un burda distinción, simplista pues, la argumentación del señor catedrático, ya que sobre éstos se sustentaría su respuesta a la cuestión formulada y no contestada, claro.
Se dice que existe una psicología barata pero también una sociología a saldo. "Los jóvenes de ahora dicen que son felices, pero si excarvas y les preguntas sobre la imagen de ellos mismos se pintan como personas consumistas, egoístas, sin valores, patatín y y patatán, eso no es ser feliz", será jodio el tipo. La conductora del programa lo cortó y le dijo que dejara de dar este tipo de argumentaciones porque tendría q replantearse toda su feliz/in.feliz vida.
Para olvidarme del mundo y creerme feliz, como decía el tipo de Deusto, no escuches El ombligo de la Luna, al menos cuando invitan a sociólogos de este tipo, inyéctate utopía con La ciudad invisible de radio3 de lunes a viernes a las 19.00 y serás feliz.
Te creeras el ombiglo de la luna y del mundo.
see you soon